Revelaciones espirituales

En todas las épocas ha habido hombres puros y devotos que han sido la voz del Espíritu divino en sus corazones.
Todos conocemos los diversos pasajes del Antiguo Testamento, cuando el profeta habla: «Y la Palabra de Jehová vino a...».
¿Sería imaginable que esta unión íntima entre Dios y el hombre, como nos fue relatado por Moisés, Samuel, Isaías, y otros profetas e iluminados, ya no fuese posible en nuestra época?
¿No es Dios, el Señor, el mismo desde los tiempos primordiales, y no son los hombres de hoy de la misma naturaleza que los de antaño?
Sería totalmente ilógico admitir que Dios sólo hubiese hablado con Moisés y los profetas y nunca, antes o después, con otros hijos suyos, y que la Biblia encerrase en forma integral todas las revelaciones.
Sabemos a través de fuentes antiguas y auténticas que la voz interior, como medio para la revelación divina, ya iluminaba, antes de Moisés, a los «Hijos de lo alto», como por ejemplo a Enoc, y que también, después de los apóstoles, la voz interior recreaba a aquellos que la buscaban con anhelo. El conocimiento de la voz interior se proyecta como un hilo luminoso de la cristiandad. Padres de la Iglesia como Jerónimo y Agustín ya confirmaron la importancia de la revelación interior para el hombre, al igual que los místicos de la Edad Media como Bernardo de Clairvaux, Tauler, Suso y Tomas Kempis. También muchos santos de la Iglesia católica, después Jakob Böhme y más tarde el visionario nórdico Emanuel Swedenborg, recibieron revelaciones por medio de la voz interior.

Cova de Iría, Fátima, Portugal
La Virgen María, vestida del sol, en su máximo esplendor, se aparece a tres pastorcitos en seis oportunidades, ante multitudes crecientes de testigos.
Realiza revelaciones sobre castigos divinos que caerán sobre la humanidad si ésta no se arrepiente y convierte, y anuncia el triunfo final del Inmaculado Corazón de María. El 13 de octubre de 1917, en su última aparición, setenta mil testigos presencian un hecho conocido a partir de allí como “el milagro del sol”. Fátima marca claramente un cambio de rumbo en la historia de la humanidad.

¿Se le paso alguna vez andar preocupadas por la calle, analizándose sus problemas, planear las actividades del mismo día? Y en un momento dado, levantar la mirada, pueden ver una mujer sonriente y, de repente le vuelven espontáneamente la sonrisa. En un fracción de segundo olvidan todas las inquietudes, se ponen con la espalda derecha y se dan cuenta que todas las problemas tienen resolución. Una pura sonrisa tiene un poder maravilloso. Si sonríen a alguien, pueden ayudar a este hombre ser contento consigo. Cuando sonríen a las plantas, ellas sentirán el amor y crecerán armoniosamente.
Una verdadera sonrisa es un signo de afección, una emisión espontánea de energía, con un efecto tónico, saludable. Es como una música armoniosa. Una mujer que no sonríe es como una guitarra callada: está en una margen del cuarto, empieza deformarse y destruirse. La mujer que no sonríe no se desarrolla la capacidad de recibir y ofrecer amor. Su rostro oscuro y su actitud demasiada seria sobre la vida está a menudo asociada con diferentes afecciones, y en el mismo tiempo, su vida interior se va a apagar por falta de amor.

Lema: "En un estado de desapego llevar a cabo lo que deba ser hecho, sin importar qué sea, y no desear nunca recibir los frutos de sus hechos"

Karma Yoga representa una de las cuatro formas principales de Yoga. El Karma Yoga representa un punto de partida y es una parte esencial de las enseñanzas del Bhagavad Gita, y esto es base suficiente para su autenticidad.

El Arte de Bendecir permite que la Suprema Energía, que está más allá de la existencia y de la no-existencia, fluya sobre la persona. Proviene de la esfera todopoderosa del Divino Espíritu de Dios Padre. No existe nada en el Universo igual o superior a ella. Es todopoderosa, ubicua, eterna, y todo, en los tres mundos, está subordinado a ella. La persona que adquiera esta técnica por completo, comprende que nada existe más allá de Dios Padre. Esta Energía nos conduce a la Unica Realidad Eterna, y nos revela la verdad última acerca de la auténtica manifestación del Espíritu Eterno de Dios. Aunque puede ser débil al comienzo, este flujo de Energía Divina gradualmente nos ayuda a trascender el Maya, la raíz de todos los placeres y de todos los sufrimientos), y de este modo alcanzar una vida pura, benéfica. La Suprema Energía Divina nos ayuda a desprendernos de todo lo que nos encadena, nos ayuda a descubrir la sabiduría divina sin ser afectados por el remolino de la vida, conduciéndonos a la liberación final. Nos enseña que todo ser humano es una manifestación divina, lo que nos lleva a experimentar más a menudo y más intensamente sentimientos de amor, compasión, perdón, no-violencia, y altruismo. Nos impulsa y sostiene para que irrevocablemente podamos liberarnos del ciclo de la reencarnación. Nos ayuda a descubrir la naturaleza del Atman. Más aún, puede despertar en nosotros un infinito e incondicional amor, asegurándonos una fuerza interior extraordinaria.

Academia Espiritual de Yoga ANANDA